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INTERVENCIÓN DEL DOCENTE A UN NIÑO CON DISLALIA

octubre 19, 2018
Maestro infantil

La intervención da lugar al conjunto de estrategias, procedimientos y técnicas
que se ponen en marcha para conseguir los diferentes objetivos planteados sobre el
proceso de desarrollo lingüístico.

Previo a iniciar ejercicios con la finalidad de conseguir las articulaciones, es
necesario estableces unas bases o conocimientos previos para facilitar el objetivo que se
propondrá en la intervención.

Basándonos en las diferentes opiniones de autores que han estudiado y trabajado
sobre el tema, nos encontramos ante varias formas y estrategias de actuación ante el
alumnado que presenta este trastorno.

María Ramírez (2011) y Cristina Rivera (2009) proponen una serie de ejercicios
clasificados de la siguiente forma:

Trabajar por medio del juego:

Utilizando sonidos auxiliares para que
llegue a articular los fonemas bien, siempre teniendo en cuenta diseñar
actividades en función a los intereses del alumno.

Enseñar a la vez todas las consonantes:

Siempre dentro de los límites que
suponen el grado de madurez y la preparación previa de la enseñanza
directa de cada articulación. Realizar la enseñanza de forma análoga ya
que al presentar el mismo mecanismo de ejecución facilitará su
aprendizaje.

Evitar trabajar aquellos fonemas que tengan el mismo punto de
articulación en la misma sesión, para evitar confusiones en el niño.

Los ejercicios articulatorios nunca se realizarán de forma brusca o
exagerada, dando lugar a una articulación artificial y creando malos
hábitos lingüísticos en el niño.

Dichos ejercicios deben componerse de corta duración para evitar fatigar
al niño, además se fomentará su capacidad para corregir fonemas
alterados y el aprendizaje de otros aún desconocidos.

Las estrategias de intervención irán dirigidas a aumentar la
discriminación auditiva, mejorar la voz o realizar ejercicios respiratorios
entre otros.

Sería interesante grabar el habla del niño durante la práctica y al
comienzo del proceso de intervención, para comparar los avances que
alcanza el alumno.

Sin embargo, Elisabeth Rodríguez (2010) formula una serie actividades y
funciones que podría realizar el maestro para la intervención:

Adaptación:

número de sesiones fuera o dentro de su aula, sesiones
individuales o en pequeño grupo, planificar su intervención, programando
objetivos, actividades, metodología a seguir, elaborando el material que vaya
a utilizar, evaluar los resultados que se van obteniendo, realizar
modificaciones en su programación si es necesario, etc.

Orientar y dar pautas a los padres.

Participar en la elaboración y desarrollo de programas relacionados con la
comunicación y el lenguaje.

Participar con el profesorado en la elaboración de estrategias y orientaciones
para implicar a los padres en el proceso de mejora del lenguaje.

Coordinarse con tutores y demás profesionales que intervengan con los
alumnos con dislalia.

Llevar a cabo una valoración y seguimiento de los casos.
En cambio Regina Fernández (2008) opta por ir un paso más allá y se decantaría
por la realización de una adaptación curricular. Esta la clasificaría en adaptación
curricular del centro, adaptación curricular en el aula y adaptación curricular individual.
Siempre realizando una evaluación previa para acercarse a las necesidad educativas
especiales del alumno.

Adaptación curricular de centro:

Un centro que escolarice alumnos con
dificultades en la adquisición del lenguaje hablado debe contener una
educación compartida por la comunidad educativa.

El proyecto de centro: debe incluir que dentro del centro están
siendo educados alumnos con dificultades en la adquisición
del habla, contemplando un concepto integrador y de
aceptación a la diversidad educativa.

El proyecto curricular de centro: en función a los aspectos
organizativos se incluirán materiales adaptados, sistemas de
coordinación entre los profesionales, entre otras medidas.

Adaptaciones curriculares de aula: destacar aspectos organizativos dentro del
aula. Una adecuada ubicación del alumno con dislalia en cuestión y disponer
de material adaptado. Plantear unos objetivos y contenidos en la
programación que fomenten la solidaridad y el respeto entre los compañeros,
contenidos válidos para todo el grupo, desarrollando actividades que
fomenten la socialización, la autoestima, la integración, etc. potenciando
contenidos relativos a aspectos fonológicos.

 Adaptaciones curriculares individuales:

Elementos de acceso al currículo:

Los profesionales que principalmente van intervenir serían: maestro o
tutor, pedagogo, logopeda y orientador.

Selección de aquellos momentos en los que el alumno deba salir del aula
para ser tratados por los profesionales del centro.

Disponer de materiales motivadores.

Programas específicos que respondan a las necesidades del alumno
(estimulación lingüística y sensorial, lectoescritura, habilidades de
socialización, etc.)

Elementos básicos del currículo:

Adquisición de hábitos de autonomía personal e iniciativa social, de
relación e integración.

Potenciar el desarrollo de la comunicación y la lectoescritura a través del
lenguaje oral y/o gestual.

Potenciar las habilidades sociales de ocupación en actividades de ocio y
tiempo libre.

Y aparte de esto, concluye con una descripción de la metodología y evaluación
para el alumno en cuestión. Teniendo en cuenta una metodología donde se potencien
situaciones de interacción social, utilizando todos los canales sensoriales y en base a un
ritmo de aprendizaje y desarrollo adecuado. Además de realizar una evaluación
tomando como referencia los objetivos y criterios establecidos en la adaptación
curricular para los alumnos con dislalia.